¿Quiénes somos?

 

IDENTIDAD DE NUESTRO COLEGIO

Educamos y formamos en el desarrollo de valores observando las propuestas de nuestro CARÁCTER PROPIO que tiene su identidad:

A – Centro Católico

B – Centro Dominicano

A.   COMO CENTRO CATÓLICO

  • Está integrado en la misión universal de la Iglesia. Su misión apostólica la obliga a hacerse presente donde la persona se está haciendo: en la escuela. Su presencia en ésta tiene un carácter inequívocamente evangelizador.
  • Frente a centros laicos, la Iglesia tiene obligación de ofrecer centros específicamente cristianos y, como tal, se presta a colaborar en el plan pastoral de la diócesis y de la zona en la que está ubicado.
  • Los Centros se configuran como COMUNIDAD EDUCATIVA y todos sus miembros: titulares, profesores, alumnos, padres, personal de servicios, participan en la gestión del Centro, si bien diferenciando competencias y responsabilidades.
  • Como núcleo de esta actividad educativa funciona una COMUNIDAD CRISTIANA, que asume la tarea de animar y coordinar la acción evangelizadora del Centro.
  • Para nosotras, el acontecimiento principal de la historia es JESUCRISTO. El nos da una perspectiva determinada del  origen y del destino del se humano, de su dignidad y de su misión en la familia, en el trabajo y en la sociedad.
  • Desde esta perspectiva intentamos conseguir los fines que pretende todo centro educativo escolar; subrayamos ciertos valores y elegimos una determinada pedagogía y organización.
  • El cristianismo es objeto de enseñanza en nuestros Centros, porque pertenece a la dimensión cultural y porque ayuda a descubrir el sentido último de la vida. Por eso la Enseñanza Religiosa Escolar supone un estudio sistemático de la Religión cristiana y en concreto de la Católica. Es impartida en un marco de respeto y libertad y nos permite ofrecer a los alumnos la posibilidad de plantearse la propia existencia, según el Evangelio.
  • Propio del Centro es ofrecer, además determinadas actividades religiosas, como celebraciones litúrgicas, convivencias religiosas, tiempos de oración, todo ello con carácter voluntario.
  • No imponemos a nadie esta perspectiva. Consideramos al hombre inviolable en su vida, en su libertad y en su conciencia

B.  COMO CENTRO DOMINICANO

La Comunidad Dominicana, titular del Centro, se define como Comunidad de “vida apostólica”. Al educar intenta que el alumno a través del diálogo fe-cultura, realice una síntesis personal entre fe y vida y se comprometa a transformar el mundo.

  • La VERDAD es nuestro lema. Por eso, en pleno respeto a la autonomía de toda ciencia, buscamos la verdad  allí donde esté. Pero a la vez cooperamos a que los alumnos sepan pasar del conocimiento de las diversas verdades al conocimiento de la VERDAD de su ser y de su vida.
  • Valoramos el ESTUDIO como esfuerzo de acercamiento a la verdad y de desarrollo de las facultades intelectuales. Por ello se mantendrá un espíritu de exigencia académica, a la vez que se les estimula a que valoren el estudio.
  • El carácter FRATERNAL Y DEMOCRÁTICO que nuestras leyes exigen a nuestras comunidades, nos ayuda a trabajar porque se valore en el Colegio el compañerismo, la ayuda mutua, la participación activa, la confianza entre los distintos sectores, evitar la competitividad y las relaciones fríamente laborales.
  • Siguiendo el ejemplo de Sto. Domingo, estimulamos, cultivamos y promovemos en la Comunidad Educativa los valores evangélicos de JUSTICIA y SOLIDARIDAD.

Estamos abiertos a todos rechazando toda discriminación por razón de clase social, posición económica, creencias religiosas o afiliaciones políticas, cualidades humanas o capacidad intelectual.

Educamos en la justicia y para la justicia y la paz, que lleve a crear actitudes que capaciten para colocarse críticamente ante las distintas ideologías y a transformar la sociedad.